
El Diario “La Capital” de Rosario, en su edición del día 26 de junio de 1912, escribe el siguiente relato de uno de sus cronistas: “El aspecto era impresionante, pues aquella gran masa de hombres acostumbrados a empuñar el arado, constituida en asamblea deliberante, causaba una impresión casi exótica y semejante en algo a la que producen en el ánimo del observador los grandes concursos populares en que se debaten cuestiones ideológicas de índole política o doctrinaria, en pro del surgimiento de las colectividades concientes de sus derechos”.
Agosto de 1912. Primera comisión de la FAA. Foto AGN. Museo de Alcorta
Y sigue el cronista de La Capital, relatando de esta manera la asamblea de la unánime decisión de ir a la huelga: “No inculparon a nadie, sino que atribuyen a adversidades naturales la mala situación porque atraviesan; pero creen que el propietario , por sentimiento de humanidad, debe detenerse a mirar las miserias y los riesgos porque atraviesan algunas familias de colonos, los cuales muchas veces han visto en el caso de tener que entregar hasta los útiles de labranza para responder al embargo que les sobreviene cuando la cosecha no les rinde lo necesario para pagar el arrendamiento de las tierras, que hoy consideran excesivo, dentro de las condiciones actuales de vida”.
Monumento al Grito de Alcorta, en el acceso al pueblo. Foto del autor
Honra y Dignidad:
La huelga resuelta, fue por tiempo indeterminado y hasta tanto los arrendatarios y sub arrendatarios, bajasen sus pretensiones de cobro. Lógicamente, intervino el Gobierno para acercar a las partes, aunque muchos propietarios llegaron a acuerdos intermedios con los arrendatarios y se levantó la huelga. Pero se había logrado mucho más que lo que se pretendió: los campesinos lograron encontrar en ellos y en la comunidad, la dignidad de hombres de bien, que se les estaba negando.
Familia campesina. Foto AGN Museo de Alcorta
En 1933 se dictó una ley que establecía un régimen más justo de arrendamientos, pero demoró en implementarse. La solución más importante, vino de la mano de la reforma agraria emprendida durante el primer gobierno de Juan D. Perón, pero no vino acompañada y, hasta este momento, de una estructuración orgánica de la actividad agropecuaria, una política que conjugase los intereses del sector productivo rural y los de los demás sectores productivos del país.
Placa que se encuentra en el monumento al Grito de Alcorta. Foto del autor
Las asociaciones de productores, especialmente la Federación Agraria, ha tenido y tiene total vigencia su razón de ser y de hacer, al defender los intereses de sus asociados, pero aun sin el marco superior que atienda los intereses de la comunidad toda, dando al mismo tiempo, una inserción universal a la actividad productiva agropecuaria, ya que lo que los productos de esta actividad, son alimentos, únicos elementos en el mercado interno y mundial, cuyos requerimientos son inelásticos, es decir, la demanda se puede contraer tal vez un poco, pero no mucho, pues son el sustento de la vida de los hombres del planeta.
Acopio de granos. Foto del autor
Es una asignatura pendiente esta política productiva. Hay una cultura rural muy profunda que no se puede desconocer. Es necesario discutir las formas pero respetando la cultura. En tiempos de democracia, es necesario que en el Congreso de la Nación, conjuntamente con los demás sectores y con los profesionales y especialistas, se acuerde una política agropecuaria permanente orientada, fundamentalmente, por los conceptos culturales y las necesidades de comunidad. Ello es perentorio y fuertemente necesario.
Lento caminar…
Al mismo tiempo que la vida en el pueblo transcurría, la gente que vivía en el campo, iba al pueblo y se volvía. Tenía su vida social y cultural mas bien acotadas por la intensidad de sus tareas: las fiestas del pueblo, aunque pocas veces participaba de las actividades nocturnas, las visitas de las familias de una chacra, a otra. Los acontecimientos sociales familiares, más importantes eran, los casamientos. Las carreras de caballo, las bochas, etc. fueron ocasiones de esparcimiento y de intercambio.
Y en la Sociedad Española, en el año 1911 o 1912, su fundador, don Angel Bujarrabal, editaba una revista mensual, “Iberia”, que reproducía notas y artículos culturales de sus amigos y contactos intelectuales de España. A la vez que difundía las noticias de la comunidad española de Alcorta y la zona. Este es el primer precedente de un periódico en el pueblo. La edición Nº 1 se distribuyó en el mes de junio de 1918 y continuó publicándose hasta Noviembre de 1919.
Angel Bujarrabal. Foto Museo de Alcorta
En 1913, el Gobernador Menchaca, nombra a Bujarrabal como Presidente Comunal, cuando solo contaba con 23 años de edad, pero desde su gestión, brinda un apoyo fundamental para la creación de la primera biblioteca pública de Alcorta.
Quedan escritos de él y recuerdos de su hijo Alvaro. Cuenta de su padre, “…cuando fue a vivir a Alta Gracia (Córdoba) por recomendación de su médico, ya que había contraído Tuberculosis, se encuentra con Belisario Roldán, con quien cultiva una profunda y fructífera amistad”. Desde lejos continua y, hasta su muerte acaecida en 1923, el trabajo de difusión cultural.
En las actas de la Comisión de Fomento de Alcorta, existen muchos indicios de la vida cultural del pueblo a principios del siglo XX. Es así como se menciona en la del 4 de julio de 1900, la existencia de la “Banda de la Sociedad de Música Unión de Alcorta”, en otras se menciona donaciones de la Comisión, a una Escuela de Varones que funcionaba en un local alquilado y dirigida por una docente Española.
Sociedad Italia en 1912 y en la actualidad. Fotos: Museo Alcorta y del autor
El 20 de septiembre de 1901, se funda la Sociedad Italia de Socorros Mutuos y de Instrucción. Allí funcionó desde 1915, una escuela primaria con 64 alumnos.
De igual manera, la comunidad Española, funda la Sociedad Española de Socorros Mutuos, cuyo primer presidente fue don Angel Bujarrabal. De su inauguración, se conserva hoy día, una copia del programa de la primer velada literario musical, llevada a cabo el 17 de noviembre de 1912, en el Hotel Cine “Colon”, con la participación de Lelia Pilar Echazarreta, pianista y artista Alcortense.
En 1932, se inaugura la Biblioteca Popular “Belisario Roldán” contándose en ese entonces con mas de 300 volúmenes, los que posteriormente fueron incrementándose con los fondos de la desaparecida Biblioteca Pública Carlos Marx y libros de la biblioteca del Club Los Andes, asimismo, el diario La Capital, le enviaba gratuitamente sus ediciones.
Y se pueden mencionar muchos esfuerzos en prosecución del desarrollo cultural. En cada pueblo, instituciones, experiencias, emprendimientos, etc. son la moneda corriente: los grupos de teatro vocacional, las orquestas o conjuntos musicales, los coros, las presentaciones de trabajos literarios y muestras plásticas… y tantas otras.
Los condicionantes sociales:
Los hechos históricos, la estructura productiva rural, hombre, tierra, herramientas, tiene una importancia vital en la conformación de la sociología de los pueblos del sur de la Provincia de Santa Fe, en lo que llamamos “La Ruta de la Producción y el Ruralismo”. Sin embargo todos esos años pasaron, para muchos, en la inadvertencia de qué es, lo que se gestó en Alcorta y zona aledaña.
Comisión en huelga. 1912. Foto AGN. Museo de Alcorta
Personajes como: Bulzani, Capdevilla, Netri, Perugini, Bujarrabal… fueron ignorados o minimizados sus logros. “…de eso no se hablaba…” son las palabras de la Jefa del Museo de Alcorta, Marina Díaz y autora de “Mucho más que un grito…”. Y había una razón, histórica, política y también cultural, que condicionó terriblemente la conciencia de los protagonistas y de su entorno. A raíz de ello, casi no quedaron recuerdos de tan importante hecho histórico. La represión posterior a la gesta, la persecución sistemática a los actores por parte de las autoridades locales, de los propietarios de las tierras y hasta de los mismos gobiernos provinciales y nacionales, hicieron que se ocultara toda participación. Los hijos de los actores principales, se enteraron de los valientes actos de sus padres, mucho después. Ellos fueron protegidos por sus padres de esa manera, con el encubrimiento sistemático de sus actos, como si ellos fuesen vergonzosos. “…Quienes hicieron el Grito de Alcorta, no hablan de eso, como protección, pues lo vivieron con mucho dolor…”, recalca Marina Díaz.
El Dr. Netri con los chacareros de Alcorta. 1912. Foto AGN Museo de Alcorta
Este ha sido un atroz condicionante para el desarrollo pleno de las conciencias. Los gobiernos conservadores posteriores y peor aun, los gobiernos militares, siguieron desarrollando políticas contrarias a las de un sano y necesario gremialismo.
El Grito de Alcorta, hasta fue calificado como un intento político socialista o comunista, no habiendo razón de ello, por más que algunos de sus dirigentes tenían esas ideas políticas.
En la gesta histórica, hubo mucha participación de varios sacerdotes de la zona que fueron capaces de ver el sufrimiento y las injusticias acaecidas a los campesinos. Ellos también fueron perseguidos, no solo por el poder político, al ser hasta encarcelados bajo cargos inexistentes, sino también por la misma Curia, que los trasladó y los castigó de diversas maneras, quitándoles todo apoyo y comprensión.
Durante los primeros años, luego de la huelga de campesinos de 1912, se festejaba los aniversarios, con actos en Alcorta y en los pueblos cercanos. Estos festejos nunca fueron más que recordaciones, pero de algo que más bien querían olvidar.
Foto: AGN Museo de Alcorta
Para el aniversario de los 25 años del “Grito de Alcorta”, en 1937, se lo hace con un acto, al que acudieron delegaciones agrarias de distintas partes del país, autoridades del gobierno de Santa Fe (en la persona del vicegobernador, Rafael Araya, del Ministro de Instrucción Pública, Pio Pandolfo y otros), y de la Federación Agraria Argentina. El acto se cumplió en las instalaciones de la Sociedad Italia a salón lleno, al tiempo que los oradores exaltaron la jornada histórica. Lo más significativo fue que, entre los oradores, estuvieron dos damas del Club Juventud Agraria, María Zappettini y Graciela Paolucci, gesto, este que se destaca, al saberse la gran participación que tuvo la mujer campesina, en los hechos del 25 de junio de 1912.
El lunes 16 de junio de 1962, se conmemoró en Alcorta el 50 aniversario del “Grito”, acto organizado por la Federación Agraria Argentina, y donde se puso la piedra fundamental de un monumento que la Federación Agraria había decidido erigir. El día terminó con una fiesta popular con conjuntos musicales folclóricos, vuelos de bautismo, exhibición de paracaidismo y un almuerzo que se realizó en el campo de deportes del Club Blanco y Negro.
Cabe destacar que el monumento se erigió en el lugar meses después. Consistía en un muro, con una pintura de Elizalde. Al poco tiempo se lo mandó derrumbar, porque causaba accidentes de tránsito y se erigió el actual.
Para el 52 aniversario, la Federación Agraria Argentina, organiza el festejo de su creación. Es así que el 15 de agosto de 1964, fecha de la fundación de la FAA, arriba de visita el Presidente de la Nación, Dr. Arturo Illia, sus ministros y algunos legisladores, el Gobernador de la provincia, Dr. Aldo Tesio e importante comitiva. Se celebró una misa de campaña en acción de gracias, en un altar erigido sobre una cosechadora. Posteriormente, en las instalaciones del campo de deporte del Club Blanco y Negro, se sirvió un almuerzo para 6.000 comensales.
Agosto de 1964. Acto de festejo de los 52 años de la FAA con presencia del Presidente de la Nación, Dr. Arturo Illia, en Alcorta. Foto AGN
Se quiere significar que, los actos conmemorativos de la primer protesta campesina del país, solo fueron actos protocolares. Se festejaba algo que casi nadie sabía bien de que se trataba. Los jóvenes no entendían la importancia e implicancias de ese hecho y qué tenía que ver la localidad de Alcorta en ello. Nunca figuró en la currícula escolar, referencia alguna ese acontecimiento. Por lo tanto, tampoco hubo actos en las escuelas, ni se la consideró como una efeméride local. Solo silencio. La gente común la gente del pueblo o del campo, no asumían esta trascendente realidad histórica, pues no tuvo la oportunidad de conocerla en su auténtica dimensión.
Tal vez, el vínculo generado por los hechos históricos de 1912, no se consolidaron y las acciones solidarias se fueron disgregando…
La reconstrucción:
Cuenta en una entrevista el historiador del pueblo, Antonio Marrone, que recién, con el advenimiento de la democracia, en junio de 1974, la comuna realizó el primer acto de conmemoración de la fecha. Recién allí un reconocimiento del pueblo a la importancia del evento. “Después de muchos años de silencio al respecto, se comenzó a recordar. A partir de allí, e ininterrumpidamente hasta hoy. Se lo hizo inclusive, durante el gobierno de facto, el interventor que fue a Alcorta, lo tuvo que festejar”.
Marrone, entonces, era Secretario de Cultura de la Comuna y tal vez, sin proponérselo concientemente, lanza una piedra marcada. Ella ha estado esperando, oculta en las conciencias de todos, que sea arrojada con fuerza, con el objeto de romper ese maleficio de ocultamiento, silencio, temor e indolencia. Y a pesar de los posteriores años de vuelta a la dictadura militar, las ondas, como si la piedra hubiese sido arrojada en un tranquilo lago, se siguieron expandiendo.
Placa del monumento al Grito de Alcorta. Foto del autor
Había llegado el momento que se comprendiera que las profundas realidades vividas con heroísmo y pasión, son incontenibles. Se puede reprimir, amenazar y torturar física y emocionalmente, pero a la postre, emergen arrolladoras, por el hecho de que son auténticas, llenas de vida y para dar vida.
La gente de los pueblos de la Ruta de la Producción, sufrieron casi 100 años, la ausencia de un bien irremplazable para el desarrollo de la identidad.
Hoy se llega a ver que no se puede ocultar los fuertes hechos. El pueblo se encuentra, de improviso, con que son hijos de héroes, son hijos de quienes se animaron y gritaron “!!No!!, basta, somos personas, seres dignos, nuestro trabajo es honroso…”
Educando para la libertad:
Para el 25 de junio de 2007 y 2008, a iniciativa de las escuelas de nivel medio de Alcorta, se festejó haciendo una representación de los hechos de 1912. Pueblo y sus representantes en el gobierno han estado presentes. La metodología, fue la correcta: los “actores” se mezclan con los ciudadanos, les “comentan las novedades”, como lo habrían hecho aquellos de entonces, se suben al palco, representan las arengas y las justas peticiones de los campesinos…
Maquina trilladora y campesinos. Foto Archivo de Alcorta
Es un buen comienzo. Las duras restricciones de muchos años, tardan en disiparse, a pesar de que ya se viven más de 20 años continuados de democracia y libertad de expresión. No cabe duda que, la construcción cultural, es antes una construcción social. Si la comunidad tiene una limitación para el crecimiento, habrá un retardo, pero crecerán, pues así es el espíritu humano. Es posible que ahora sea el tiempo de reconocer los saberes culturales de los que se está impregnado cada uno de los ciudadanos de La Ruta de la Producción y del Ruralismo. La intensidad de los acontecimientos históricos ha sido grande. Todas las vivencias, los sueños, los conflictos, las historias de vida, los ideales, las humillaciones el miedo y el valor y… hasta los asesinatos, presionan como la lava de un volcán. Son verdades que ahora se quieren saber, confluyen en este tiempo. Y en el, también confluye la libertad y la verdad, es el tiempo de crear, de expandir el cuerpo social con la belleza, con la creatividad y el arraigo a sus orígenes.
Distintas formas de gritar:
Es posible que parte de la historia se haya perdido, al haber sido sistemáticamente ocultada. Es probable que algunos de esos detalles puedan haber sido muy importantes para la reconstrucción. No obstante, el transitar por los caminos de la historia, favorece la construcción y el ejercicio de los derechos culturales. La historia no está completa. Se debe buscar las repuestas a muchos interrogantes. Es posible que muchos de ellos no se los encuentre, pero el solo esfuerzo por conocerlos, desarrolla la capacidad de análisis y de creatividad. Ello es necesario e impostergable. Del otro lado, espera la aprehensión de la bien amada identidad, para lograr el pleno desarrollo de la personalidad. Ello va a ser, para las generaciones futuras, el reaseguro de no repetir la represión a las libertades individuales y colectivas.
Conforta sentir la música, la poesía, la armonía, porque anima en esta construcción. Por ello, es de mencionar a artistas como “Raúl Angelló” (Remo Angellozzi), cantar el Himno al Grito de Alcorta, “El Grito” (Letra de Enrique Labori, música de Marcelo Lastra), y a Los Urruca (Damián Faienza, Juan Martín Fainé, Lisandro Tradotti y Matías Girotti) con la canción de su autoría: “A Alcorta”. Es una historia que se está diciendo de distintas formas y que tiene mucho que ver con la creatividad. Conmueve el alma. Y eso es Cultura, es también, Patrimonio Cultural de los Argentinos.
Los Urruca. Alcorta. Foto del autor
Antonio V. Mulone
Colaboradores: María Rosa Saldiba Vicente Martelli Blanca Belloto Marina Diaz Antonio Valentín Marrone Remo Angeló Los Urruca
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