PRIMERA ESCRITORA DE SANTA FE
[Fragmento del texto extraido del libro "Quien es ella en Santa Fe", de Gloria de Bertero ]
Nacida en Bitschwiller -Alsacia-, en el Alto Rhin, en 1824. Reside en Santa Fe desde 1857 a 1862. Esposo: Carlos Beck. Hijos: tiene cuatro hijos de los cuales fallecen dos en San Carlos, Provincia de Santa Fe.
Estudió leyes e impulsada por sentimientos humanitarios se inició en el Derecho Penal y adquirió muy pronto una especialización en sistemas penitenciarios, y contrajo matrimonio con Carlos Beck en 1852, en el mismo año en el que se produce en el Río de la Plata la apertura de la inmigración extranjera. El quehacer de su esposo, hombre de empresa y espíritu culto y organizador, los embarca hacia la Argentina en 1856, como ya dijimos.
A su llegada, Santa Fe de la Vera Cruz tiene, al decir de José Luis Busaniche, poco más de 6000 habitantes.
El Club del Orden reúne en sencillos saraos a la sociedad de la época. La ciudad es chata y tranquila para lo que está acostumbrada Doña Lina. Se publica entonces un diario, El pueblo, y en 1858 aparece El Patriota, de Olegario V. Andrade.
La familia Beck Bernard se instala en una antigua casona con mirador, frente a la Plaza Mayor, entonces Plaza del Congreso Constituyente, hoy Plaza 25 de mayo. Desde la azotea doña Lina ve transcurrir la vida santafesina... No se conoce a otra mujer quehaya escrito hasta esos momentos, por lo que se la considera la primera escritora de Santa Fe, pues su libro El río Paraná - Cinco años en la Confederación Argentina, data de 1864, aparece en París y es editado por la Casa Grassart. En el mismo se refiere a su estada en Santa Fe entre 1857 y 1862.
Además publicó, en 1872, su segundo libro sobre temas argentinos titulado Fleurs des Pampas, Scéne et souvenirs du désert argentin. Constituye un tomo de 225 páginas y fue impreso en Ginebra. Contiene tres relatos: L´Estancia Santa Rosa, publicado por la Alianza Francesa de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral en edición bilingüe, con traducción de Irma Bignon. Colaboraciones: Renée de Maitrey Marity Yost de Pasamonti. Prólogo: Raúl Víctor Soumero. Introducción: José Rafael López Rosas; Telma y Frére Antonio. El primero de estos últimos es un episodio sobre la emancipación de esclavos en nuestro país, con interesantes reflexiones sobre este asunto. El segundo: Hermano Antonio, es un relato de la vida en las misiones franciscanas del Gran Chaco y se refiere a la acción misional entre los indios.
Debemos aclarar que la Estancia Santa Rosa, también fue publicada en la Revue des deux mondes, París, 1864. Igualmente fue traducida al castellano y publicada en Buenos Aires, en 1914, por la "Biblioteca Selecta Americana". Pero de la producción literaria y social de doña Lina existen otras obras, mucho más importantes que las referidas a la Argentina, y son las destinadas a exaltar los problemas comunes a las mujeres europeas. Pero vayamos por parte.
El 1866 editó en Lausana, Suiza, un trabajo que tituló Theophile Conrard Pfeffel, de Colmar, Souvenirs biographiques, de 60 páginas. Es un breve estudio biográfico sobre su bisabuelo. Pfeffel fue un patriota y poeta alsaciano -nos dice Juan Jorge Gschwind quien, ciego a los 23 años, escribía sus producciones literarias en alemán y francés.
Pero el fuerte de doña Lina fue el dominio que tenía sobre el régimen penintenciario. Durante muchos años visitó las prisiones de Basilea. En 1885 presentó un memorial que quedó inédito, a la Comisión de Cárceles del Cantón, destinado a mejorar la suerte de los reclusos. Sobre este tema realiza varias publicaciones entre 1862 y 1863.
En 1868, con motivo de una ejecución habida en el Cantón de Vaud, escribió un folleto con una propuesta contra la pena de muerte, esperando que esa ejecución fuese la última que ensombreciera el sol de Suiza". Este folleto impresionó por los argumentos contenidos, e influyó para que más adelante quedara abolida la pena de muerte en el citado Cantón.
Al año siguiente, 1869, a pedido del "Comité de la Sociedad Suiza para Reforma penitenciaria", escribió Memoire sur les prisions des femmes (Memoria sobre las prisiones de mujeres), con nuevas observaciones, fruto de su experiencia en la materia. En esta memoria la autora propiciaba el patronato de presos liberados; la fundación de refugios para las mujeres liberadas, "que no saben más que reincidir y que la sociedad y la familia repudian"; la creación de cárceles de distritos y preventivas, más aseadas y sanas; la separación de hombres y mujeres en todas las cárceles; la prisión celular para las cortas detenciones; la introducción del sistema irlandés en el régimen carcelario; el estudio de la alimentación de los presos, que debía ser diferente según el sexo, la edad y las ocupaciones de los presidiarios; el trabajo al aire libre; la implantación de lecciones en las cárceles; un personal adecuado; la supresión de las ventanillas en las puertas de las celdas; etc. En la Memoria también se ocupaba de los niños desocupados.
En 1872, a solicitud de Mr. Vaucher-Cremieux, de Ginebra, agregó Doña Lina un capítulo con atinadas observaciones al libro titulado Sistema preventivo de los delitos y de los crímenes, de la autoría de Vaucher-Cremieux.
También sus actividades abarcaron el periodismo. Entre 1873-1874, publicó en La Esperanza, órgano de la Asociación de Mujeres de Lausana, una serie de artículos vinculados con los problemas sociales de la mujer.
Ese mismo año Lina Beck Bernard presentó otro informe relacionado con la libertad condicional, por el que recomendaba nuevamente el método anglo-irlandés.
Sus estudios carcelarios fueron traducidos a los idiomas inglés, ruso, sueco, español e italiano. La Memoria fue traducida al italiano por el senador Pierantoni, con una introducción muy simpática debida a la pluma del expresidente del Consejo de Ministrosde S.M. el Rey de Italia, señor M. Mancini, para la Revista de Ciencias Sociales de Florencia.
Sobre Doña Lina se ha publicado, en 1889, Notice sur Madame Lina Beck Bernard... Otro opúsculo titulado Une femme litteráire et philantrophe, por Mme. E. Cornaz Vulliet, donde se destaca la actuación social y filantrópica de la señora Lina Beck Bernard.
Siendo aún muy joven compuso breves comedias que interpretaba con sus parientes y amigas y posteriormente con sus hijas.
También incursionó en la poesía. La conocida es la que publica Juan Jorge Gschwind, titulada A quatre jeunes filles, (cuatro pequeñas hijas), dos de las cuales fallecieron en Santa Fe, lo que determinó a Doña Lina a volver a Europa con sus otras dos hijitas.
A pesar de estar todo el tiempo ocupada, se hacía lugar para dedicarse a la pintura. Expuso varias veces en el Salón del Museo Arlaud, de Lausana, sobre todo marinas que fueron muy elogiadas.
En 1885, cuando preparaba Mes souvenirs (Mis recuerdos), la publicación se vio interrumpida.
El 27 de septiembre de 1888, a los 64 años de edad, falleció en Lausana, Doña Lina Beck Bernard, desapareciendo con ella un espíritu selecto, de cuyas virtudes se hizo eco justiciosamente la posteridad.